La tiradora bajacaliforniana tuvo un debut de ensueño en Santo Domingo 2026 con dos preseas.
COM Informa,
SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA
2026-08-02
Mía Rosales siempre tuvo un deseo: Ser medallista en unos Juegos Centroamericanos.
Cuando era pequeña su mamá la llevó a la gimnasia. Daba giros y se subía a la viga de equilibrio con naturalidad que parecía que había llegado a un deporte que le permitiera alcanzar la gloria. Sin embargo, con el paso del tiempo sintió que no era lo suyo.
Tal parecía que el destino le tenía destinado otro deporte en el cual dejara toda esa energía de una niña capaz de jugar por varias horas sin cansarse.
“Antes hacía gimnasia. Me gustaba, pero cuando me detectaron que era buena para el tiro, me enamoré de este deporte”, contó Mía, quien vive su primera etapa dentro de la selección mayor en donde tiene como compañera a una de las referentes del tiro como lo es la olímpica Alejandra Zavala.
Ella es especialista en pistola de aire a 10 metros. Y en cada disparo deja el alma y aguanta la respiración. Sus tiros salen con dirección, los cerca de 60 van con la firmeza de no perder la puntería.
“Es un deporte de mucha concentración. Si hay una distracción todo se acaba”, comentó.
Este domingo Mia debutó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Y lo hizo con dos medallas. Una plata individual, en donde su coequipera Andrea Ibarra fue la mejor al conquistar el oro.
Luego en equipo, con la colaboración de la olímpica Alejandra Zavala.
“Estoy súper contenta. Es una medalla que me hace sentir diferente. Tengo mucha felicidad por estar en estos juegos y ahora con esta medalla, estoy más que feliz”, dijo.
Mía está por regresar a casa. Desea ver a su familia para mostrar sus dos medallas.
“Para decirles que logré uno de mis sueños. Que se puede conseguir las metas con trabajo”, añadió.
Dice que la presea de oro significa que son las mejores, “nos costó, pero al final se logró. Demostramos lo que somos y que el tiro de México es de alto nivel”.
Y la segunda, la de bronce, “me hace sentir feliz”.
“Me llena de emoción poder defender este uniforme de mi bello país. No cambiaría nada pro esto, por estos dos momentos que siempre recordaré”..