La regiomontana es la única jugadora de bádminton que está en los Juegos Olímpicos de la Juventud y siente el nervio que hace latir su corazón a más pulsaciones.
COM Informa,
DAKAR, SENEGAL
2026-11-01
Sara Delgado se mueve con serenidad, pausada. Busca en cada parpadeo ver a las demás jugadoras que calientan en las canchas alternas del Dakar Arena; una de las instalaciones situada en la ciudad de Diamniadio, a unos 30 kilómetros de Dakar y, pesar de no estar a su máxima capacidad, si imponen cuando se está en el centro.
Y esa imponencia parece apoderarse de Sara, quien sueña con repetir lo que en Nanjing 2014 hizo Sabrina Solís, quien fue la última jugadora en haber acudido a una cita olímpica juvenil de este deporte vertiginoso.
- Si me da nervio. –susurra a su entrenador Antonio Ocegueda.
Mientras las demás jugadoras aflojan el musculo, entre ellas la australiana Smrithi Adepu, considerada una de las nuevas jugadoras de bádminton nacida en el estado de Victoria, pega su “gallito” con fuerza, pero a la vez con sutiliza, como si quisiera darla la oportunidad de hacerlo a su antojo.
Sara recorre con la mirada cada uno de los movimientos de su rival, al tiempo que Antonio la llama a entrar al calentamiento para el juego del debut. Lo hace con determinación, pero con su corazón latiendo más de lo normal. Ya con el deseo de saltar a la cancha para el debut soñado.
Aunque ella ya tiene algunos juegos de experiencia, sabe que una competencia de nivel olímpico es fuerte y para ello debe entrar con entereza y determinación.
LA CANCHA TRES
Ya en el campo, Sara busca pegar primero. Se planta con elegancia y con su uniforme rojo trata de hacer si primer punto. Smrithi, un poco más alta que ella, obtiene su primera unidad. Tiene un juego rápido y preciso que sólo el tiempo y el entrenamiento otorga.
Pero Sara no cesa en su intento por acortar la pizarra. Mete dos puntos que pone en jaque a su rival y con un grito de “Dragón” ve más segura. 11 puntos hace ella y 21 su rival. En 13 minutos de partido.
El segundo set es prácticamente una misma rutina. Sara busca el punto y Smrithi llevarse la manga, lo que al final ocurre en un minuto más que el primer juego para sellar la victoria. 2-0 el juego en favor de la australiana.
Sara se muestra tranquila a pesar de haber caído, sabe que estuvo cerca de la pizarra. Hizo 11 punto en el primer set y 14 en el segundo.
- Ya estas más relajada, le pregunta Ocegueda.
Sara muestra su mano derecha un poco temblorosa por el esfuerzo de tomar la raqueta. Ocegueda sonríe y la abraza.
A sus recién cumplidos 17 años ya ha vivido la experiencia olímpica como lo hizo la potosina Sabrina Solís en el 2014..